Historia > Dr. Alfred Pfister
Gracias a que la hija siguió siguiera las huellas del padre a su debido tiempo, podemos
contar en la actualidad con una historia de más de sesenta años de tratamientos
exclusivos en todo el mundo

El Doctor Alfred Pfister (1910-1990), nacido en la ciudad suiza de Berna, es el padre de la Baronesa Denise de Loë-Pfister, la directora general y propretaria del actual Health Center Clinique Lémana.
Por causas familiares Alfred Pfister hubo de suspender de forma temporal sus estudios de medicina. Fue a la edad de 25 años cuando, impulsado por su fuerte vocación, regresó a Berna a fin de concluir en su universidad los estudios de medicina. A la edad de 35 años se radicó en Aeschi (cantón de Berna) dedicándose a la medicina general. Durante los ocho años de su actividad como médico profundizó a conciencia los pilares de la medicina homeopática, que consiguió ampliar decididamente.
En tanto hombre cordial y amable personalidad, Alfred Pfister era sumamente sensible a las preocupaciones y necesidades de sus pacientes. Con una gran sensibilidad dedicó su vida a aliviar los padecimientos de otras personas y, gracias a su entrega profesional y franqueza, obtuvo un extenso círculo de pacientes tanto en Suiza como del extranjero.
Es a causa de un grave padecimiento en las glándulas tiroides de uno de sus pacientes que entró en contacto con el profesor Paul Niehans (1882-1971), quien ya en 1931 había desarrollado una terapia celular la que, a su vez, supuso un paso decisivo en la medicina natural de orientación biológica.
Alfred Pfister se convenció muy rápidamente de la efectividad de esta nueva terapia. En consecuencia, surgió una estrecha colaboración con el profesor Niehans, de quien se convirtió en breve tiempo en su mano derecha.
En 1950 abandonó el cantón de Berna para mudarse y establecerse definitivamente en Montreux, localidad, en la cual también ejercía Paul Niehans. Gracias a sus esfuerzos conjuntos ambos médicos descubrieron el hecho de que los extractos de células fetales animales son los mejores portadores de substancia celular viva.
A partir de 1952 con el fin de mejorar esta forma de terapia celular Alfred Pfister desarrolló su propio método en colaboración con el Batelle Institut de Ginebra. El trabajo científico llevado a cabo junto con la organización de investigación y desarrollo mundialmente conocida culminó en la elaboración de una sustancia que, por una parte, permitía estabilizar y conservar el material celular y, por otra, sobre todo, creaba la posibilidad de contar con todos los componentes celulares activos. El resultado de este trabajo de desarrollo vino a ser el origen del método que en adelante sería conocido como Cellvital®: un procedimiento así como un producto originales suizos sinónimos de un auténtico éxito médico y un invento protegido internacionalmente por medio de las correspondientes patentes.
En tanto creador de este tipo completamente nuevo de terapia celular, Alfred Pfister se decidió a seguir su camino a fin de poder poner, rápidamente, a disposición de sus pacientes la terapia de Cellvital®. Por este motivo fundó el mismo año el Health Center Clinique Lémana, inaugurado en 1952. Actualmente el centro de salud goza de gran prestigio en todo el mundo y ello se debe no solamente a sus éxitos científicos sino también por el gran humanitarismo que Alfred Pfister mostró de forma constante a lo largo de su vida.
Cellvital® ha demostrado ser un método, manifiestamente, efectivo. La vida de su mismo creador puede considerarse como la prueba de que así es, pues incluso a la edad de ochenta años mostraba Alfred Pfister una condición física y una agilidad intelectual extraordinaria.
Fue un investigador y un trabajador incansable y, constantemente, dedicado a aliviar los padecimientos de sus semejantes por medio de su terapia, es decir, era un médico en el sentido más noble de la palabra. A lo largo de toda su carrera, la carrera de un excelente especialista en medicina y revitalización, hizo gala, además, de muchos otros talentos. Su polifacética personalidad floreció igualmente en las artes, pues era tanto un pintor de talento como un competente violinista y un ilustrado amante de otros modos de expresión artística.
Con el fin de que los frutos de su prolongado trabajo pudieran perdurar, su hija, la Baronesa Denise de Loë-Pfister, se hizo cargo de la dirección del Health Center Clinique Lémana, que hasta la actualidad es fiel a su propia filosofía.
«No queremos añadir años a su vida,
sino calidad de vida a sus años»
Dr. Alfred Pfister